Jujuy fue incorporada a la primera etapa del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa presentada por Argentina y Estados Unidos para impulsar infraestructura vinculada a minería, energía, transporte y comercio exterior. El programa busca conectar las principales regiones productivas del país con los puertos del Atlántico mediante proyectos logísticos y energéticos de alcance federal.
El primer paso operativo tendrá lugar en octubre, cuando una misión integrada por representantes del Departamento de Estado, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) y EXIM visite Buenos Aires, Jujuy y Salta para identificar proyectos y evaluar oportunidades de financiamiento e inversión.
Detrás de esta iniciativa aparece un objetivo concreto: reducir los costos que hoy limitan la competitividad de minerales críticos, hidrocarburos y otros productos destinados a mercados internacionales. Para ello, el corredor contempla inversiones sobre infraestructura ferroviaria, vial, energética, portuaria y digital.
Dentro de la estrategia, Jujuy ocupa una posición relevante por su producción de litio y por el potencial desarrollo de proyectos vinculados con minerales críticos. El acuerdo bilateral también incluye al cobre entre los recursos considerados prioritarios para fortalecer cadenas de suministro estratégicas.
En materia de transporte, la propuesta incorpora mejoras sobre los ferrocarriles Belgrano, San Martín y Urquiza, además de intervenciones en puertos y corredores logísticos vinculados con la Hidrovía Paraguay-Paraná. El objetivo es reducir costos de traslado y mejorar la conexión entre las zonas productivas y los mercados de exportación.
La energía constituye otro de los pilares centrales del corredor. Entre los proyectos mencionados figura Argentina LNG, el desarrollo impulsado por YPF junto a socios internacionales para monetizar la producción de gas de Vaca Muerta. Para esta iniciativa, EXIM emitió una carta indicativa de financiamiento de hasta US$ 6.000 millones dentro de un proyecto global estimado en US$ 51.000 millones.
A la vez, el esquema incorpora obras de transmisión eléctrica y expansión energética. Entre ellas se destaca el proyecto AMBA I, valorado en aproximadamente US$ 800 millones, junto con otros desarrollos orientados a reducir restricciones de abastecimiento y acompañar el crecimiento industrial y exportador.
Uno de los elementos más relevantes del acuerdo es el marco Build the Future Framework, que contempla hasta US$ 7.000 millones de financiamiento potencial para infraestructura y capacidad productiva hasta 2027. Sin embargo, las autoridades aclararon que no se trata de fondos ya asignados, sino de una plataforma destinada a canalizar proyectos hacia organismos financieros estadounidenses y capital privado.
Más allá de los anuncios institucionales, la principal señal para Jujuy es su incorporación formal a una agenda que combina minería, energía e infraestructura. La visita prevista para octubre permitirá identificar iniciativas concretas y marcará el comienzo de una etapa orientada a transformar el potencial productivo del NOA en proyectos con financiamiento y capacidad exportadora.