YPF concretó una nueva colocación de deuda en los mercados internacionales por US$1200 millones, en una operación que se convirtió en la mayor emisión de una empresa argentina en los últimos 11 años.
La petrolera logró además reducir el diferencial que paga por encima de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, con un spread de 300 puntos básicos, el nivel más bajo registrado por la compañía en este tipo de operaciones. El resultado se produjo después de una intensa ronda de reuniones con inversores internacionales y refleja el interés que despertó la empresa entre los mercados financieros.
Los títulos emitidos por YPF tendrán vencimiento en junio de 2035 y fueron colocados a nueve años de plazo, con una tasa de interés del 7,55% y una tasa efectiva del 7,85%. El diferencial de 300 puntos básicos significa que el costo adicional exigido a la petrolera respecto de los bonos estadounidenses fue menor al registrado en colocaciones anteriores. La compañía destacó especialmente este dato porque constituye una referencia sobre la percepción de riesgo que tienen los inversores respecto de su capacidad financiera y sus perspectivas de crecimiento.
La demanda superó ampliamente el monto que finalmente decidió colocar la empresa. En total, YPF recibió ofertas por hasta US$2200 millones, prácticamente el doble de los US$1200 millones adjudicados. El interés se produjo luego de que ejecutivos de la petrolera mantuvieran durante dos jornadas encuentros con más de 50 inversores internacionales en Nueva York, en una gira destinada a presentar la situación actual de la compañía y sus planes para los próximos años.
El presidente de YPF, Horacio Marín, destacó el resultado de la operación y lo vinculó directamente con la confianza que la compañía consiguió generar entre los inversores. “Esto es una señal enorme de la confianza que el mercado tiene en nuestra compañía, en nuestro presente y en el futuro que estamos construyendo”, afirmó. La respuesta obtenida en el mercado permitió concretar la emisión por el monto inicialmente previsto, sin necesidad de ampliar la colocación pese al elevado volumen de ofertas recibidas.
Una parte será destinada a cancelar deuda
La nueva financiación no tendrá un único destino. YPF informó que utilizará parte de los US$1200 millones para realizar la precancelación de dos Obligaciones Negociables internacionales cuyos vencimientos estaban previstos entre 2027 y 2029. El resto de los recursos será destinado a financiar las inversiones contempladas en el denominado Plan 4×4, la estrategia con la que la compañía busca avanzar en su crecimiento y aumentar su capacidad productiva.
La operación le permite a YPF reemplazar compromisos financieros con vencimientos más cercanos por una deuda que recién deberá cancelarse en 2035. De esta manera, la petrolera consigue extender el plazo promedio de sus obligaciones y reducir la concentración de pagos que tendría que afrontar entre 2027 y 2029. Al mismo tiempo, al no utilizar la totalidad de los fondos para refinanciar deuda, conserva recursos para sostener parte de las inversiones previstas dentro de su plan de expansión.
El resultado también representa una mejora frente al antecedente internacional de diciembre de 2017. En aquella oportunidad, YPF había colocado deuda con un diferencial de 375 puntos básicos respecto de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. En la nueva operación, ese margen se redujo a 300 puntos, lo que implica una menor prima exigida por los inversores para financiar a la compañía.
La colocación contó con la participación de BBVA, Itaú, J.P. Morgan, Santander y Balanz en el tramo internacional. En el mercado local participaron Galicia, Macro, CMF, Cucchiara, Latin Securities, Cocos y Puente Hnos.