El barril de Brent del Mar del Norte trepó más de un 1% este miércoles y alcanzó los 99,67 dólares, el valor más alto desde julio y el punto más cercano a la barrera de los 100 en lo que va del conflicto en Medio Oriente, según informó Infobae con datos de la agencia AFP. El West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, avanzó 1,4% hasta los 94,34 dólares, un nivel que no registraba desde junio.
Detrás del repunte hay un conflicto que ya lleva siete meses entre Estados Unidos e Irán sin señales de desescalada, pese a las afirmaciones de la Casa Blanca sobre un acuerdo inminente. La combinación mantiene a los inversores atentos a posibles interrupciones del suministro energético y a lo que esas interrupciones pueden hacerle a los precios al consumidor en las principales economías del mundo.
Teherán anunció este miércoles un ataque contra una base militar estadounidense en Jordania, presentado como represalia por las operaciones de Estados Unidos contra buques iraníes en el estrecho de Ormuz. Imágenes infrarrojas y térmicas difundidas tras la operación militar estadounidense muestran cinco petroleros iraníes antes y después del ataque, con daños graves en sus estructuras. La agencia estatal iraní IRNA informó además que el régimen anunció ataques contra petroleros frente a las costas de Kuwait y Bahréin, e instó a las tripulaciones a abandonar las embarcaciones.
El segundo frente marítimo
Aunque Irán mantiene el control de la vía marítima y Estados Unidos sostiene una campaña contra los puertos y la economía iraní, el paso por Ormuz sigue siendo el principal punto de tensión del conflicto por su peso en el transporte mundial de petróleo y gas. La disputa se extendió al Mar Rojo, donde los hutíes, respaldados por Irán, y Arabia Saudita intercambiaron ataques en el marco de una ofensiva contra instalaciones petroleras en torno al paso de Bab al-Mandab, una ruta que ganó importancia para el transporte de crudo saudí justamente después del cierre de Ormuz.
El encarecimiento de la energía volvió a instalar la discusión sobre la inflación global y sobre cómo van a responder los bancos centrales. La suba del petróleo aumenta la presión para elevar los costos de endeudamiento en un momento en que el Banco Central Europeo prepara su decisión de política monetaria para el jueves y los mercados estadounidenses esperan el índice de precios al consumidor previsto para el viernes, el dato que puede definir si la Reserva Federal sube las tasas la semana siguiente.
Esa posibilidad ya se sintió en las acciones. Los tres principales índices de Wall Street cerraron a la baja: el Dow Jones retrocedió 1,2% hasta los 52.786,07 puntos, mientras que el FTSE 100 de Londres cayó 0,1% hasta los 10.811,66. En los mercados asiáticos el comportamiento fue mixto, con el Nikkei 225 de Tokio 0,4% arriba, el compuesto de Shanghái 0,2% en alza y el Hang Seng de Hong Kong 0,1% abajo.
Las próximas 72 horas concentran las definiciones que pueden mover el precio: la decisión del Banco Central Europeo del jueves, el dato de inflación estadounidense del viernes y la reunión de la Reserva Federal de la semana siguiente. Todo eso, sobre un mercado que sigue mirando el estrecho de Ormuz y la posibilidad de que el Brent perfore por primera vez el techo de los 100 dólares.