La minera Rio Tinto dio a conocer sus resultados financieros a nivel mundial durante correspondientes al año 2025, haciendo hincapié en el desempeño operativo impulsado por el cobre y los logros alcanzados en materia de costos.
Es así como la compañía comunicó que el Ebitda subyacente alcanzó los US$25.400 millones, un alza de 9% interanual, apoyado en una mayor producción, un portafolio diversificado y el control de costos.
En tanto, el flujo de caja operativo fue de US$16.800 millones, un 8% más que en 2024. Mientras que la utilidad neta atribuible a los accionistas totalizó los US$10.000 millones.
En ese contexto, se consignó un dividendo ordinario de US$6.500 millones, equivalente a un payout del 60%, manteniendo un récord de 10 años consecutivos en el rango superior comprometido.
El director ejecutivo de Rio Tinto, Simon Trott, aseguró que «nuestros sólidos resultados financieros demuestran un claro progreso a medida que incorporamos nuestra forma de trabajar más fuerte, más precisa y más simple. Logramos un aumento del 8% en la producción de CuEq, impulsado por la continua expansión de la mina subterránea de cobre Oyu Tolgoi y una producción récord de mineral de hierro desde abril en nuestras operaciones de Pilbara».
«Continuamos invirtiendo en ofrecer un crecimiento líder en la industria y generador de valor, respaldado por nuestra asignación disciplinada de capital y la ejecución de proyectos de primer nivel. Seguimos en camino de lograr un crecimiento anual compuesto (CAGR) del 3% en la producción de CuEq1 hasta 2030. Al mismo tiempo, las mejoras estructurales en costos que se están implementando hoy nos posicionan para obtener márgenes y flujo de efectivo más altos. Con una cartera de proyectos de alta calidad, centrada en el cobre, tenemos una visibilidad clara para extender este perfil de crecimiento hasta bien entrado la próxima década», agregó el ejecutivo.
Crecimiento en cobre y diversificación del portafolio
La minera informó que la producción en equivalente de cobre creció 8%, liderada por el ramp-up del proyecto subterráneo Oyu Tolgoi (Mongolia), donde la producción aumentó 61% interanual.
Se destacó que el Ebitda de la división Cobre se duplicó, con un alza de 114%, reflejando el cambio estructural del portafolio hacia minerales clave para la transición energética.
En tanto, Aluminio y Litio registraron un crecimiento de Ebitda de 29%, impulsado por mejores precios, mayores volúmenes y la incorporación de activos de litio tras la adquisición de Arcadium.