YPF desplaza el eje logístico de Vaca Muerta: apuesta por un nuevo polo exportador en Río Negro

La compañía estatal unificó áreas clave en el upstream y proyecta un poliducto de 570 kilómetros. El objetivo es exportar crudo y líquidos de alto valor de forma independiente al puerto de Bahía Blanca.

YPF ha puesto en marcha un giro estratégico que redefine el mapa energético argentino. La petrolera de bandera busca consolidar una vía de salida propia hacia el Océano Atlántico para los recursos de Vaca Muerta, desplazando el centro de gravedad logístico desde Bahía Blanca hacia la costa de la provincia de Río Negro.

Esta nueva arquitectura exportadora no solo apunta al gas natural, sino que se enfoca aceleradamente en capturar valor a través de los líquidos y el crudo asociado, que ofrecen un retorno de divisas más inmediato.

Unificación del Upstream: El nuevo «Sistema Triple»

Para alimentar esta escala industrial, YPF terminó de ordenar sus piezas en el subsuelo neuquino. La compañía tomó el control operativo de tres áreas contiguas que ahora funcionan como un sistema unificado de abastecimiento:

  • Meseta Buena Esperanza
  • Aguada Villanueva
  • Las Tacanas

Estos bloques integrados proveerán tanto a los futuros buques de licuefacción (GNL) como a la nueva vía de salida de líquidos proyectada al norte de Sierra Grande.

Vaca Muerta Liquids: Inversión de USD 8.000 millones

El corazón de esta estrategia es el proyecto Vaca Muerta Liquids, que contempla la construcción de un corredor logístico independiente. Los puntos clave del proyecto incluyen:

  • Infraestructura: Un poliducto de 22 pulgadas y 570 kilómetros de extensión.
  • Recorrido: Conectará Neuquén con Río Negro, atravesando puntos estratégicos como El Cuy, Avellaneda y San Antonio.
  • Independencia: La traza evitará el paso por el sistema de Bahía Blanca, permitiendo evacuar condensados y petróleo liviano directamente al mar.

Un polo exportador de tres vías

El desarrollo en la costa rionegrina se plantea como un complejo energético integral donde convivirán tres grandes ductos en paralelo:

  1. Gasoducto troncal: Dedicado exclusivamente al gas seco para el proyecto Argentina LNG.
  2. Poliducto: Destinado a líquidos de alto valor y gases ricos.
  3. Oleoducto: Una línea proyectada para el transporte exclusivo de petróleo crudo.

Este esquema, que incluye el respaldo del proyecto Argentina LNG (con una inversión estimada de USD 17.500 millones), busca eliminar los cuellos de botella operativos que hoy limitan el potencial del shale.

«La idea de fondo es armar un nuevo polo exportador capaz de ganar independencia logística y diversificar destinos de exportación», señalan fuentes del sector.

Interés internacional

La magnitud del proyecto ha captado la atención de gigantes globales. Mientras que la italiana Eni ya se sumó a las tareas de upstream, la firma ADNOC (Emiratos Árabes) analiza oportunidades en toda la cadena de valor. Este interés se fundamenta en la capacidad de YPF para operar el shale en modo industrial, garantizando concesiones de largo plazo y un flujo constante de divisas.

Compartir nota:
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Facebook

Contenido exclusivo para socios

¿Todavía no sos socio?